viernes 26 junio 2026

MANUEL BELGRANO: Un ejemplo de buen argentino

Alejandro Fensore (Historiador)*, repasa las virtudes de Don Manuel Belgrano, un gran patriota y buen argentino

En estos tiempos difíciles, se suele escuchar a la gente decir que faltan patriotas y buenos argentinos en nuestro país. Es útil repasar las virtudes de Don Manuel Belgrano para sacar conclusiones.
Hoy en día, hay múltiples sospechas del patrimonio de los funcionarios públicos, que antes eran personas comunes, y hoy algunos amasan una fortuna. Cuando vuelve de Europa como Abogado, Belgrano viene con el cargo perpetuo de Secretario del Consulado de Buenos Aires: entra a la función pública siendo hijo de una familia de buena posición económica, y años después, sale de ella siendo pobre y hundido en deudas, y a la vez, siendo acreedor de 10 años de atraso en sus sueldos. Sin embargo, la patria estaba primero, y no paraba de sugerir grandes ideas desde su cargo. Creó varias escuelas para niños, mujeres y oficios varios, las cuales duraron poco tiempo. Recomendó útiles ideas para el comercio, la agricultura, la industria y la ecología. Fue el primer economista argentino, recomendando medidas beneficiosas para nuestra tierra. Se lo considera también en nuestro país el pionero del seguro, y el padre de la escuela pública primaria mucho antes que Sarmiento y Rivadavia. Para Belgrano, la educación era todo, y su escasez era la causa de la ruina de nuestra tierra. Fue también el creador del Reglamento para el régimen político y administrativo y reforma de los 30 pueblos de las Misiones, considerado como fuente para la redacción de nuestra Constitución Nacional. Don Manuel también creó las ciudades de Curuzú Cuatiá y Mandisoví.
Estaba múltiplemente enfermo, y sin embargo, se sacrificaba en beneficio de la patria: sufría hambre y pedía plata para comer y vestirse; lo tenían que ayudar a montar a caballo, porque sus pies hinchados de agua no se lo permitían. Se rebajó su sueldo a la mitad, y donó sus premios de guerra para la creación de 4 escuelas. Creó la bandera nacional e inspiró al gobierno a confeccionar la escarapela para diferenciarnos de las demás naciones del globo. Fue muy valiente para enfrentar al gobierno en el uso de nuestros símbolos y en ser un improvisado militar, cuando no se había preparado para ello en su vida. También demostró su valentía y temple en los tiempos difíciles de la Revolución de Mayo y en la Declaración de la Independencia. Y en el final de su vida, era muy pobre y vivía de dar clases de francés y latín mediante avisos en los diarios.
Cuando leemos sobre su vida, nos encontramos que Belgrano tuvo honradez, honestidad, ímpetu, solidaridad, amor a la patria y sacrificio: todas características que debe tener un buen argentino.
Por todo lo expuesto, querido lector, le dejo el interrogante inevitable en esta nota: ¿Es usted un buen argentino?. Belgrano es un parámetro ideal para responder esta pregunta. Al fin y al cabo, nuestro prócer dijo: “Sirvo a la patria sin otro objeto que el de verla constituída, y ese es el premio al que aspiro”. Esta frase es de un verdadero BUEN ARGENTINO.

  • Esta es la opinión personal del autor, quien es Miembro Correspondiente del Instituto Belgraniano Región San Miguel- José C. Paz- Malvinas Argentinas; Miembro Académico del Museo Gral Manuel Belgrano, y escritor de numerosos trabajos sobre nuestro prócer.